Anatomía del Leopardo

Anatomía del Leopardo

Anatomía del Leopardo

Características físicas del leopardo

El aspecto externo del leopardo es una muestra de la belleza del mundo animal. Su pelaje es, en particular, la característica más llamativa de su cuerpo, pero tiene otros de interés y complejidad. Si quieres conocer las características más importantes de la anatomía de este animal, sigue leyendo.

Morfología

Se le adjudica un cuerpo grácil y elegante, debido a su forma alargada, patas robustas y ligeramente cortas en relación con el tamaño de su cuerpo y cuartos traseros delgados. Las patas delanteras son más grandes que las traseras, con garras curvas y afiladas. La cabeza es ancha por efecto de un cráneo masivo que dota a las mandíbulas de una fuerza asombrosa. Tiene orejas cortas y redondeadas y una cola que es usualmente más larga que en los leones y los tigres.

Los músculos de las mandíbulas del leopardo son muy poderosos para que pueda matar de una certera mordida y desmembrar después. La zona alrededor de la boca presenta pelos largos o vibrisas, sus llamados “bigotes” o “barbas” que cumplen una función sensorial. Gracias a estas barbas el felino puede moverse con más exactitud en su entorno, ya que caza mayormente durante la noche, cuando evidentemente la visibilidad es escasa.

El color de sus ojos es amarillo verdoso y en raras ocasiones adquiere un tono marrón o azul verdoso. La posición de éstos en la zona frontal de la cabeza le permite una visión binocular, es decir, basada en el uso de ambos ojos hacia el frente, lo que confiere una buena detección y alcance de las presas. Cada ojo está coronado por pelos que los protegen de la vegetación cuando el leopardo se desliza entre ésta.

Peso y tamaño

El leopardo es el más pequeño de los “grandes gatos”, menos robusto que el jaguar (Panthera onca) pero más grueso que el guepardo (Acinonyx jubatus). En general, un leopardo adulto mide 90-165 centímetros de longitud y de 45 a 80 centímetros de altura hasta los hombros. La cola tiene una medida de 60-110 centímetros. En cuanto al peso, es de 30-91 kilogramos, pero las hembras suelen pesar hasta 60 kilos.

Los leopardos de las sabanas y los bosques pueden ser un poco más grandes que los que viven en los desiertos y las zonas montañosas, a la vez que los machos tienden a adquirir un tamaño mayor al de las hembras (hasta un 30 por ciento más grandes que ellas).

El leopardo árabe (Panthera pardus nimr) es la subespecie más pequeña de todas, con un peso de apenas 20-30 kilogramos.

Características físicas del leopardo

Leopardo (Panthera pardus) en una reserva natural de Sudáfrica

Pelaje

El pelaje es corto y presenta un patrón contrastante de manchas oscuras sobre un fondo claro que varía en los siguientes tonos: beige pálido, marrón rojizo, rojizo oscuro, varios naranjas, amarillo claro, rojizo anaranjado y grisáceo. Las manchas se denominan rosetas debido a su forma irregular que recuerda la de las rosas y varían en tamaño y forma. En la cabeza, el cuello, el pecho y las extremidades inferiores se vislumbran puntos pequeños de color negro sólido, es decir, sin centro claro, y manchas más gruesas se localizan hacia la punta de la cola.

Algunos leopardos nacen con el pelaje marrón muy oscuro o negro, lo que hace casi imposible admirar sus rosetas. Estos leopardos son coloquialmente llamados “panteras negras” y su coloración se debe a una condición genética caracterizada por una mayor producción del pigmento melanina. Otros felinos con esta condición también son nombrados “panteras negras”, pero recuerda que pertenecen a una especie específica.

Equilibrio interno

¿Te has preguntado por qué los felinos suelen tener un hermoso pelaje? Más que por una cuestión estética, han desarrollado capas protectoras que los aíslan de las condiciones de su entorno y que al mismo tiempo constituyen adaptaciones para camuflarse en el hábitat. En el caso del leopardo, que puede vivir en zonas con abundante vegetación, las rosetas irregulares les ayudan a impedir ser descubierto por las presas cuando se coloca cerca de éstas al acecharlas.

Al igual que los demás mamíferos, los leopardos son endotérmicos: mantienen una temperatura corporal constante e idónea para sus funciones vitales.